

Camino de Flores es un recorrido emocional. Cada cante representa una etapa vital: la ingenuidad, el desengaño, la desesperanza, la transformación y la celebración. Cada palo flamenco se enlaza con una esencia floral de Bach que simboliza y sostiene ese momento. El resultado es un viaje donde cante, emoción y naturaleza vibran juntos. El flamenco se convierte así en raíz, medicina y oración.
Camino de Flores se grabó en un lugar mítico: la fragua de Camarón de la Isla. Un espacio cargado de memoria y de arte, donde las familias vivían y compartían el flamenco como forma de vida. Es el primer disco en la historia del flamenco grabado en la fragua, dejando plasmada en sus paredes toda la esencia de este arte.

