El flamenco como espejo de la historia y del alma
El flamenco es mucho más que un género musical: es un lenguaje emocional forjado en los márgenes de la historia, nacido del mestizaje cultural en Andalucía entre gitanos, moriscos, judíos y castellanos. A lo largo del tiempo ha evolucionado sin perder sus raíces, convirtiéndose en una forma de expresión artística profundamente rica y compleja, donde se entrelazan el cante, el baile, la guitarra y la percusión.
Esta novena edición del Festival de Flamenco Mediterráneo es también una oportunidad para acercarse a ese universo desde distintas miradas. A través de las actuaciones programadas, el público podrá descubrir los matices históricos, simbólicos y estéticos que hacen del flamenco un arte único.
Comenzamos con un encuentro entre la palabra y el cante: el poeta Luis García Montero y la cantaora Carmen Linares, dos referentes que representan la simbiosis entre la poesía y el flamenco. Carmen Linares ha sido clave en el rescate del cante femenino, reivindicando a grandes figuras como La Niña de los Peines o Fernanda de Utrera, y demostrando que el flamenco es también literatura oral, memoria y emoción.
La siguiente cita del festival, “Olvidadas (A las Sinsombrero)”, de Mercedes de Córdoba, nos lleva al terreno de la danza, pero desde una perspectiva crítica y feminista. El espectáculo rescata a las mujeres invisibilizadas del pensamiento y el arte del siglo XX, trazando un paralelismo con aquellas bailaoras y cantaoras que también fueron silenciadas en su tiempo. Aquí el flamenco se transforma en un acto de justicia poética, donde el baile encarna una memoria corporal que se resiste a desaparecer.
El flamenco como experiencia escénica integral toma cuerpo con el espectáculo “Unidos” del bailaor Jesús Carmona. En esta propuesta, sin un argumento cerrado, se celebran los distintos palos del flamenco —como la soleá, las alegrías o los tarantos— desde una interpretación libre, contemporánea y profundamente técnica. Carmona muestra cómo el flamenco no es un arte estancado, sino un sistema vivo que respira con cada generación, y donde el baile se convierte en una forma de pensamiento.
Cierra el festival Arcángel con su propuesta “Abecedario Flamenco”, un recorrido por los referentes que han marcado su trayectoria desde los años 70 hasta hoy. Con esta actuación, se pone el foco en la transmisión oral, en cómo el flamenco se aprende y se transforma de boca en boca, de escenario en escenario. Arcángel, desde su respeto por la tradición, incorpora nuevos timbres, armonías y formas, mostrando que el flamenco es también una plataforma de creación contemporánea.
Así, el IX Festival de Flamenco Mediterráneo no solo nos invita a disfrutar de grandes artistas, sino también a comprender mejor el alma del flamenco: su historia de resistencia, su poder expresivo, su capacidad de emocionar y su permanente transformación. Desde la lírica al grito, desde la poesía al zapateado, desde el duelo a la celebración: el flamenco es, en definitiva, una forma de estar en el mundo.