Jaume Plensa
Obras del artista
Sin duda, estamos ante uno de los pocos nombres imprescindibles para definir el panorama escultórico español de los años 80. Desde entonces su trayectoria artística ha madurado considerablemente y ha expandido su reconocimiento hacia Centroeuropa. (Alemania, Austria, Suiza) países en los que goza de una proyección quizás mayor que en España.
Sus trabajos neoexpresionistas de hace un par de décadas se han ido "enfriando", conceptualizando, pero han ido ganando en complejidad interpretativa. La influencia de la literatura, y más específicamente la estrecha relación que ha mantenido con el teatro (ha realizado impactantes escenografías para festivales tan prestigiosos como el de Salzburgo), han venido a complementar y enriquecer la brutalidad expresiva del material. Por otra parte, la utilización de palabras, de letras, de signos ortográficos, de elementos escritos ha sido una constante de su trabajo. La interacción entre texto escrito y texto visual, entre poesía y arte constituye uno de los filones más explotados por artistas de todas las épocas. Al mismo tiempo vincula la poética de Plensa a tendencias artísticas claramente literarias como el Surrealismo y a personajes tan queridos y admirados como el catalán universal Joan Brossa.
Las dos piezas The Porter y The Witches se inscriben con claridad ejemplar en ese tejido discursivo en el que se entrelazan la dimensión visual con la literaria. Concebidas como cajas de luz y como contenedores claustrofóbicos, se interrelacionan materiales tan sólidos como el metal, trasparentes y frágiles como el vidrio y un inmaterial como es la escritura (sendas frases extraídas de la tragedia de Shakespeare, "Macbeth").

