Eva Lootz
Obras del artista
Eva Lootz, como en el caso del también austriaco Adolfo Schlosser, fijó a mediados de los años sesenta su residencia en España tras haber cursado estudios de filosofía, musicología, teatro y ciencias de la imagen en su ciudad natal. Durante las pasadas décadas de los ochenta y noventa, su trabajo, en que convergen la escultura, la fotografía, el dibujo y la instalación, se situó como una de las aportaciones más interesantes y rigurosas de la renovación de la escultura contemporánea en España.
El estudio de la naturaleza del lenguaje es precisamente el lugar desde donde se sitúa esta artista utilizando como instrumentos aquellos materiales que tiene como cualidad corpórea la transmutación, la maleabilidad, el cambio. Materiales, utilizados en su fisicidad primera -como el hielo, la arena, el cobre o la parafina- cuyo propio proceso de transformación natural interesa en relación a su posible renovación como imagen. La esencia de estas materias sigue permaneciendo oculta e inalterable bajo las múltiples formas siempre táctiles en las que el proceso, el tiempo, las construye y maquilla. Pero no nos llevemos a engaño, no es la posible pureza primigenia del agua o del cobre la que interesa a Lootz, sino las estructuras de funcionamiento de ese proceso de transformación a signo. No es la materia, sino el lenguaje en su deriva el que crea en sus instalaciones esas grandes naturalezas muertas que también son paisajes de pozos minas, puentes o salinas.
Si las materias se convierten en signos, el juego es recorrer el camino a la inversa. Se une retóricamente el devenir de la materia al devenir de la palabra. Transformación constante y sugerente de la materia en signos.
Toda una problemática del lenguaje visual resuelta o planteada con la rotunda presencia de la obra de arte.
