Joan Hernández Pijuán
Obras del artista
Estudió primero Artes y Oficios en La Llotja y después en la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona. Tras residir a finales de los años 50 en París, Pijuán pintaba figuras simples sobre fondos monocromos para adentrarse después en el informalismo y la abstracción pictórica, de carácter más geométrico primero y más expresionista después. A partir de los años setenta, se puede decir -el mismo autor así lo afirma- que la obra de Pijuán alcanza su madurez expresiva y personalidad propia. Desde entonces, el tema del paisaje –como referencia interiorizada que no naturalista- y la práctica de la pintura como forma de conocimiento han marcado como dos raíles la trayectoria plástica de este artista ampliamente conocido y reconocido en España.
Algunos problemas puramente plásticos le sirvieron a Pijuán para anclar su obra en la realidad de su vivencia.
La relación figura-fondo, la validez el vacío como elemento compositivo, la capacidad evocadora de las texturas pictóricas, la expresividad chillona de los monocromos..., evidencian la dimensión poética de un trabajo que voluntaria y conscientemente se ha mantenido alejado del seguimiento cotidiano de las problemáticas sociales.
La influencia de Hernández Pijuán ha sido considerable, máxime si tenemos en cuenta su dilatada trayectoria docente desde finales de los setenta en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona.

